En la última década la forma de informarse ha cambiado radicalmente. El consumo tradicional —periódicos impresos y noticiarios de televisión— sigue en declive frente a fuentes digitales. Estudios recientes muestran que cada vez más personas prefieren escuchar un podcast a leer un diario y que las redes sociales ya superan a la TV como fuente principal de noticias. De hecho, el Digital News Report 2025 revela que la prensa escrita y la televisión pierden terreno mientras redes sociales y plataformas de video ganan popularidad. Seis redes sociales alcanzan más del 10% de uso semanal informativo (lideradas por Facebook 36% y YouTube 30%). Paralelamente, el consumo de video informativo en redes creció del 52% al 65% de la audiencia global entre 2020 y 2025. Estas cifras reflejan la creciente portabilidad y personalización del periodismo: los usuarios acceden a noticias en cualquier momento, a través de apps móviles, videos breves e incluso chatbots de IA (un 12% de menores de 35 años ya usa chatbots como fuente informativa).
Cambios por generación
La brecha generacional en el consumo informativo es cada vez más marcada. Los jóvenes (especialmente la generación Z y los millennials) consumen noticias principalmente en redes y plataformas digitales. Por ejemplo, el 44% de los usuarios de 18 a 24 años afirma que su fuente principal de noticias son las redes sociales o plataformas de video. En España, el 39% de los menores de 35 años señala las redes sociales como su fuente principal de información. Este grupo dedica más tiempo diario a múltiples redes sociales (5,1 en promedio) y acoge con rapidez nuevos formatos: usan TikTok (23%) y X, antes Twitter (28%), para noticias. En contraposición, los adultos mayores mantienen mayor afinidad por los medios tradicionales: en España el 56% aún consulta la televisión para informarse. Asimismo, los jóvenes reportan más fatiga informativa: el 44% de los menores de 34 evita habitualmente las noticias (frente al 35% de los mayores)l. Esto sugiere que la sobrecarga noticiosa en redes genera rechazo entre quienes menos se sienten atraídos por la información.
Formatos informativos emergentes
El video corto se impone en redes sociales, especialmente entre audiencias jóvenes. TikTok e Instagram Reels ofrecen clips breves y dinámicos que sintetizan noticias, análisis o entrevistas de forma muy visual y ágil. Los algoritmos de estas plataformas privilegian contenido audiovisual, lo que ha llevado a medios y creadores a producir noticias adaptadas a formato vertical y conciso. En paralelo, los pódcast informativos han ganado millones de oyentes por su accesibilidad: permiten escuchar análisis y entrevistas en movimiento (por ejemplo, mientras se viaja o hace ejercicio). Según el Instituto Reuters, alrededor de un tercio de la audiencia global escucha pódcast al menos mensualmente, y en Estados Unidos el 15% sintoniza pódcast de noticias cada semana, con mayor alcance entre públicos jóvenes y con estudios superiores. Además, las newsletters personalizadas (boletines por correo electrónico) se consolidan como un canal directo y de confianza. Por ejemplo, el diario El País superó 1 millón de suscriptores a sus newsletters (un crecimiento del 67% desde 2022), lo que demuestra el interés de la audiencia en recibir contenido curado. Estudios demuestran que suscribirse a newsletters mejora el hábito de lectura de noticias y prolonga la fidelidad de los lectores, ya que estos boletines permiten al medio establecer un vínculo directo con el lector fuera de los algoritmos de terceros.
- Pódcast y audio: El formato audio –en especial el pódcast– continúa en alza. Su naturaleza bajo demanda se adapta al ritmo de vida actual y conquista a oyentes que buscan informarse mientras realizan otras tareas. El auge de plataformas como Spotify favorece esta tendencia, consolidando el audio como canal clave de información.
- Newsletters personalizadas: Los boletines digitales permiten entregar información seleccionada directamente al correo de los usuarios. Al segmentar por intereses (economía, deportes, tecnología, etc.), estos boletines refuerzan la lealtad de la audiencia. Su crecimiento reciente indica que el público valora contenido periodístico especializado y exclusivo que llega sin filtros de plataforma externa.
Plataformas clave para informarse
Los canales donde la audiencia obtiene noticias han cambiado. Entre las plataformas emergentes destacan especialmente:
- TikTok: Es la red de más rápido crecimiento en consumo de noticias. En 2025 TikTok aumentó 4 puntos porcentuales su uso informativo (17% de los usuarios globales la emplean para noticias). Su formato de video ultracorto y algorítmo de recomendación capturan la atención de la Generación Z y millennials.
- Instagram: Mantiene gran penetración (19% de usuarios la usan para informarse) gracias a sus Stories y Reels. Muchos medios y periodistas están adaptando contenido en video vertical y visual, así como resúmenes gráficos (infografías) para esta red.
- YouTube: Permanece líder en video online, con 30% de usuarios globales consumiendo noticias en esta plataforma. Combina formatos largos (programas de análisis, reportajes) con “Shorts” (videos breves), ampliando el alcance a diversas audiencias. YouTube es además escenario clave para creadores e influencers informativos.
- Spotify: Aunque no es originaria de contenidos informativos, se ha convertido en la principal plataforma de podcasts. El tiempo medio diario que los usuarios dedican a Spotify (más de 1 hora diaria en España) indica su relevancia. Los medios aprovechan Spotify para distribuir sus pódcast de noticias y profundización, llegando a oyentes que prefieren el audio a la lectura.
También es notable el papel de apps de mensajería: en España, WhatsApp es la red social más usada (75%) y el 27% la emplea para noticias, superando por primera vez a Facebook. Esto ilustra cómo los usuarios comparten titulares y enlaces directamente entre contactos. No obstante, TikTok, Instagram, YouTube y plataformas de audio son las vías de captación de nuevas audiencias, especialmente jóvenes.
Implicaciones para medios y estrategias
Los cambios descritos exigen que los medios adapten su modelo editorial, de distribución y de producto de forma estratégica:
- Conocimiento y segmentación: Es clave analizar las tendencias de consumo para definir la estrategia editorial. Dado que la audiencia se fragmenta en múltiples plataformas, los medios deben conocer las preferencias y hábitos de sus distintos públicos. Este enfoque permite decidir qué formatos, temas y tonos prioritizar según la demografía y los canales de cada segmento.
- Contenido multiplataforma: Los medios deben producir noticias en formatos nativos digitales. Esto incluye crear videos cortos orientados a TikTok e Instagram, así como pódcast temáticos de audio más extensos. Por ejemplo, ya existen podcast informativos y ediciones especiales en audio de reportajes, atendiendo a quienes prefieren escuchar en lugar de leer. La conversión de piezas periodísticas tradicionales a clips multimedia o episodios de audio es ya una práctica creciente.
- Presencia activa en canales clave: Es esencial mantener perfiles propios en las plataformas que usa la audiencia. TikTok, Instagram, YouTube, Spotify y hasta WhatsApp deben formar parte de la estrategia de distribución. Crear y adaptar contenido para cada algoritmo (p.ej. videos verticales para TikTok, clips llamativos en Instagram) permite maximizar el alcance. Como nota estratégica, un medio debe considerar que TikTok subió 4 puntos su uso informativo en 2025, por lo que destinar recursos a esta red (desde cuentas oficiales hasta alianzas con creadores) es necesario para no quedar fuera del circuito de noticias emergentes.
- Relación directa con la audiencia: Para contrarrestar la dependencia de terceros y fidelizar lectores, conviene impulsar canales propios como newsletters y aplicaciones móviles. El éxito de boletines especializados (p. ej. El País con +1M de suscriptores) demuestra su eficacia. Estos canales permiten enviar contenido exclusivo y personalizado según intereses del usuario. Investigaciones indican que suscribirse a newsletters mejora el hábito informativo y prolonga la vinculación del usuario con el medio. Además, poseen la ventaja de reducir el riesgo de desaparecer ante cambios de algoritmo de redes sociales.
- Personalización y analítica: Aprovechar datos de usuarios para ofrecer noticias relevantes fortalece el engagement. La personalización –ya sea mediante recomendaciones basadas en IA o mediante notificaciones segmentadas– puede mejorar la experiencia, siempre con supervisión editorial. Es decir, la IA puede ayudar a adaptar el flujo de noticias a cada perfil, pero manteniendo controles de calidad. El público ve con buenos ojos funciones de IA útiles (resúmenes automáticos, traducciones), pero sigue confiando más en la verificación de los medios reconocidos.
- Énfasis en la credibilidad: En un entorno donde circula mucha desinformación, los medios deben reforzar su marca como fuentes confiables. Aunque la confianza general en las noticias ronda el 40%, los usuarios continúan considerando los medios tradicionales (y los medios digitales establecidos) como principales garantes de veracidad. Por ello, es fundamental subrayar la transparencia de los procesos informativos, la ética periodística y los sellos de calidad editorial. Las noticias verificadas y bien contextualizadas serán un valor diferencial frente a la infoxicación.
En conclusión, el consumo de noticias se ha vuelto más digital, fragmentado y personalizado. Los medios de comunicación que integren estos cambios en sus estrategias —adoptando formatos multimedia, diversificando canales y fortaleciendo el vínculo con la audiencia— estarán mejor posicionados para seguir siendo relevantes. Como señala el informe de Reuters, ajustar la estrategia editorial a estas tendencias es clave para “afinar la puntería” en un público cada vez más disperso. Los responsables de medios y tecnología editorial deben, por tanto, innovar en sus productos (videos, podcasts, newsletters) y modelos de distribución para mantener la atención de los usuarios en este nuevo ecosistema informativo.