La nube nació con una promesa clara: democratizar el acceso a tecnología avanzada y permitir que cualquier empresa compita en igualdad de condiciones. Sin embargo, la realidad es muy distinta.
Según el informe Cloud Nation 2025, publicado por Aire, las grandes compañías concentran el 96% del uso de nube pública en España, mientras que solo el 4% de las pymes tiene actividad cloud.
La brecha no es únicamente económica. El informe apunta a obstáculos estructurales:
- Falta de talento técnico especializado
- Complejidad en seguridad y cumplimiento normativo (RGPD, NIS2)
- Infraestructuras on-premise aún pendientes de amortizar
- Dificultad para evaluar migraciones y dependencias entre sistemas
El desafío no es solo migrar a la nube, sino hacerlo con criterio estratégico. Porque en un entorno donde la agilidad, la escalabilidad y la resiliencia son clave, quedarse fuera del cloud puede convertirse en una desventaja competitiva.
La pregunta ya no es si la nube es necesaria, sino: ¿Cuánto tiempo puede una pyme permitirse no adoptarla?